Ven, asciende hasta mis ojos y vuelve a mirar tu valle las cumbres verdes , las casas de piedra, los campanarios.
Todo intacto. Vuelve a recoger tu luz la misma luz que hoy revuela la copa de los castaños, la calle quebrada en cuestas los escalones gastados, la fuente, la que te miro veinte años.
Sacia en mi tu sed eterna lo soñaste tanto. Aquí están tus callecitas con su corona de llanto, con luz de lagrimas tuyas las miro y las voy amando mientras siento el corazón extraño.
Por tu camino regreso te habrás marchado en otoño en primavera vuelvo a mirarlo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario